El trabajo consiste en administrar el ciclo de vida de una cartera de más de seiscientos activos inmobiliarios. La persona responsable asegurará el correcto funcionamiento contractual, operativo y financiero de cada inmueble, coordinando con los equipos de construcción, servicios, finanzas y legal para resolver incidencias como cambios de titularidad, obras o siniestros. También gestionará los contratos desde el inicio hasta la resolución, incluyendo pagos y documentación. Además, participará en la mejora de herramientas y bases de datos para mantener la información actualizada y fiable. Se requiere experiencia demostrable en gestión de activos o administración de arrendamientos, preferiblemente en entornos con gran volumen de activos. Son necesarios conocimientos sólidos en contratos y capacidad de coordinación. La oficina en Barcelona ofrece flexibilidad horaria: entrada entre las siete y las nueve y media, salida entre las cuatro y las seis y media de la tarde.